¿Cómo interrelacionamos la salud mental y el planeta?

En 1948, la Primera Asamblea Mundial de la Salud propuso que se estableciera un «Día Mundial de la Salud» para conmemorar la fundación de la Organización Mundial de la Salud.

El tema del Día Mundial de la Salud de 2022 es «Nuestro planeta, nuestra salud». El 7 de abril de 2022, la OMS dirigirá la atención mundial a la interconexión entre el planeta y nuestra salud.

¿Cómo interrelacionamos la salud mental y el planeta?

Por una parte se  ha demostrado ampliamente que la salud mental y el bienestar de las personas emergen a partir de una compleja interacción entre factores genéticos, psicológicos, sociales y de estilo de vida, así como exposiciones ambientales. Por otra parte, se encuentran cada vez más evidencias sobre el deterioro del medio ambiente.

El ser humano es y forma parte de la naturaleza. Estar en contacto y en sintonía con el medioambiente nos genera  una serie de beneficios, tanto físicos como emocionales. Por ello de algún modo al cuidar el entorno natural también lo estamos haciendo a nosotros mismos/as.

Por otra parte la salud ambiental, según la definición que brinda  la Organización Mundial de la Salud (OMS), es “aquella disciplina que comprende los aspectos de la salud humana que son determinados por factores ambientales físicos, químicos y biológicos, externos a las personas. También se refiere a la teoría y práctica de evaluación, corrección, control y prevención de los factores ambientales que pueden afectar de forma adversa la salud de la presente y de futuras generaciones”( WHO. World Health Organization,  2003,  “Climate Change and Human Health. Risks and Responses”).

El ser humano ha evolucionado durante muchos años  estando en pleno contacto con la naturaleza,  por lo tanto las funciones fisiológicas y psicológicas están adaptadas a ello, y eso es lo que el cuerpo reconoce como sano y equilibrado. Por ello no debemos evitar  nuestra propia esencia, que es estar en contacto directo con lo natural.

Es prioridad  la posibilidad de contar con la posibilidad  y promover  de tener un mayor  contacto con la naturaleza, debido a que la falta de este contacto, puede facilitar que desarrollemos carencias a nivel emocional.

La naturaleza constituye un referente humano muy importante, y en todas las experiencias es un referente de salud mental. Se siente  la necesidad de tener espacios públicos por donde caminar y estar en contacto con la naturaleza (plazas, parques, acceso a la playa, al campo) Así como existe la necesidad fundamental de relacionarnos con los demás, la experiencia de relacionarnos con la naturaleza tiene el mismo sentido.

Algunos beneficios de tener contacto con la naturaleza para cuidar nuestra salud mental.

  • Las personas que pasan más tiempo en contacto con la naturaleza tienden a experimentar emociones más positivas, albergan más vitalidad, felicidad y manifiestan una armónica satisfacción con la vida (Capaldi, Dopko y Zelenski, 2014).
  • La naturaleza ofrece una cantidad tan elevada de incentivos, que la relación con ella provoca un estímulo directo en las neuronas, en las emociones y supone una experiencia que genera un inmediato bienestar.
  • Hechos tales como el sencillo acto de  oler intensamente un aroma proveniente de la naturaleza (una flor, el mar, la tierra mojada), contemplar la amplitud del campo o del mar,  un atardecer o amanecer,  escuchar el canto de los pájaros genera en el ser humano sentimientos positivos, y estos se almacenan fácilmente en la memoria, a la cual podremos recurrir cuando necesitemos sentirnos bien.
  • Practicar la gratitud- Al entrar en contacto con el medioambiente, se ha demostrado que el corazón de las personas agradecidas late mejor, debido a la liberación de endorfinas que regulan la presión sanguínea.  Se ha evidenciado que valorar y reconocer lo positivo hace que tu cerebro se oriente hacia las cosas buenas y los detalles agradables, transformándose así en un identificador y fortalecedor de momentos de bienestar.
  • Desde la química – La ciencia constata que en los espacios naturales se generan iones negativos que mejoran el estado de ánimo. Diversos y numerosos estudios han relacionado la exposición a la naturaleza con el incremento de la vitalidad y una mayor sensación de felicidad.

Para tener en cuenta:

El cambio climático es inevitable, y es muy importante hablar sobre la adaptación. Sin embargo, esto no debería impedirnos considerar también cómo mitigarlo. El grado del cambio climático es muy importante en determinar sus impactos, como se destacó en el informe del IPCC de 2018, que delinea las diferencias entre un aumento de temperatura de 1.5 contra 2.0 grados centígrados. Las elecciones de comportamiento y políticas ahora determinan cuál de estas futuras alternativas es probable que se realicen. Las actitudes y hábitos individuales tienen un papel importante que desempeñar para afectar las políticas y prácticas que finalmente se adoptarán. (Clayton, S. 2019. Psicología y cambio climático. Papeles del psicólogo)

¿Existe relación entre la Psicología y los problemas con el medio ambiente?

Diversos estudios dan cuenta que:   la sobrepoblación, el sobreconsumo y el uso de tecnologías contaminantes constituyen las principales causas de los problemas ambientales en el mundo moderno. Se trata de fenómenos socio ambientales  que tensionan la relación entre el ser humano y la naturaleza y que tienen como consecuencia complejidades culturales, valóricas e ideológicas que se expresan en decisiones y conductas individuales y colectivas,  que pueden dañar significativamente el medio ambiente y a otros seres humanos (Ehrlich, P.R. & Ehrlich, A.H., 2008; Gaston, 2005; Oskamp, 2000; Palumbi, 2001; Penn, 2003).

Problemas como la contaminación del aire, del agua o de la tierra, las amenazas para la biodiversidad y el cambio climático reflejan las consecuencias de una compleja, interdependiente y generalmente poco sustentable relación entre las personas y su medio ambiente. (Arrué, R. S., & Caviedes, A. M. U. (2017) Contribuciones de la Psicología al abordaje de la dimensión humana del cambio climático en Chile (Primera parte). Interdisciplinaria, 34(1), 91-105.)

Cambio climático y salud mental

El cambio climático es otro factor importante a la hora de hablar de medio ambiente y salud mental,  «lo que aparece de manera consistente es que el cambio climático genera altísimos niveles de preocupación en las personas. No es un problema que la gente vea como algo lejano. Preocupa a la gente porque está cerca, y está cerca en el tiempo y en el espacio porque ya no es algo que ocurre en otro lugar o que va a pasar en el futuro sino que está aquí y ahora. Asociado a esas proyecciones, va generando toda una emocionalidad negativa. Lo que más se reporta es altísimos niveles de preocupación, miedo y tristeza. Esto nos muestra que no es un tema menor». (Calzada, L. V., Pérez, R. R., Leyva, E. R., Carrazana, L. C. A., Espinosa, A. L., Popa, B., & a Doctora, M. P. A. A. , 2021; Los factores ambientales como determinantes del estado de salud mental. Revisión Bibliográfica)

Por una parte, hay más investigaciones  sobre los impactos negativos del cambio climático en la salud mental, algunos autores identificaron impactos directos asociados a fenómenos climáticos tales como cambios drásticos entre la temperatura, olas de calor extremo, inundaciones, sequías prolongadas y ciclones. Ante estos impactos se destacan altos niveles de ansiedad, estrés, mayores niveles de agresividad, baja productividad y mayor riesgo de accidentes, incrementándose estos cuando las personas previamente tienen problemas de salud mental.  Por otra parte, se identifican efectos indirectos asociados a cambios en el sistema socio económico,(baja productividad agrícola), deterioro del entorno natural, problemas de salud física y a los cambios asociados a la implementación de medidas de mitigación (mayor tiempo de transporte y/o trabajar en la noche para evitar las olas de calor), también se han identificado impactos negativos asociados a la exposición de los efectos del cambio climático a través de los medios de comunicación y la inmediatez de las nuevas tecnologías, incluyendo ansiedad, duelo, culpa, desesperanza, apatía y/o negación. Al mismo tiempo, también se mencionan impactos sociales y comunitarios, incluyendo mayor violencia por el incremento de las temperaturas; conflictos y problemas entre grupos por competencia sobre recursos naturales (acceso al agua), duelo, ansiedad y sentido de pérdida de identidad asociada a desplazamientos para mitigar los efectos del cambio climático, incremento de tensiones sociales por desigualdades y restricciones de acceso a ecosistemas saludables.

En este sentido, es necesario   dar un paso en la valorización de la biodiversidad y el medioambiente, de manera que cuando volvamos a ellos tengamos mayor conciencia del cuidado que requiere, no solo de parte de los gobiernos , las políticas públicas y las diversas organizaciones, sino que de toda la comunidad que se vincula a esos espacios.

Por otra parte, Petrasek, Cunsolo Willox, Forda, Shiwakc y Woodd (2015) han identificado factores protectores tales como:

  • Poseer un fuerte sentido de pertenencia al territorio,
  •  Fuerte conexión con la naturaleza y con la cultura local,
  •  Mantener de prácticas tradicionales y/o locales
  •  Tener buenas relaciones con familia y amigos

 Al mismo tiempo, el cambio climático puede ofrecer oportunidades para desarrollar capital social, mayores posibilidades de asociación  y mejor capacidad adaptativa, por ejemplo cuando las comunidades participan activamente en el cuidado de su entorno y en el desarrollo del lugar donde viven, favoreciendo un mejor bienestar emocional y social (Berry, 2009; Berry, Butler et al., 2010).

Es  notorio  que  las  aportaciones  de la  Psicología   al  área  del  ambiente  son  múltiples   y  han permitido  la identificación  de aspectos psicológicos  que juegan  un  papel  fundamental  como:

  • Las  percepciones  personales  sobre el  calentamiento  global  y los  riesgos  del  cambio climático,  entre  las que se incluyen  la tendencia  personal  a minimizar  la probabilidad de ocurrencia  de adversidades  futuras  o remotas  y el papel  de la cultura  en la manera en que las  personas  perciben  y responden  ante  estos riesgos.
  • Los efectos  de la  población  en el cambio  climático,  como el  crecimiento  poblacional, el  uso  de la  energía,  el  consumo,  y  los  desencadenantes  psicológicos  y contextuales de estos efectos.
  • Las consecuencias  psicológicas  y en la salud  mental  del cambio  climático  (problemas de  estrés,  ansiedad,   apatía  o  culpa)   así  como  intervenciones    para  promocionar estrategias  de adaptación  o respuestas  saludables  al  cambio  climático.
  • El  impacto  del  cambio  climático   a  nivel   social  y  comunitario,   su  relación   con  las diferencias  socioeconómicas  y sus implicaciones  en justicia  social  y ética  ambiental.
  • Las barreras psicológicas  que limitan  la acción  individual  o colectiva  en la promoción de medidas  contra  el  cambio  climático.
  • Los estudios  psicológicos,  basados en la evidencia  empírica,  que permiten  conocer el origen  y los  factores  que afectan  a la promoción  de conductas  «ecológicas»

Se rescata que: “no debemos sentir que todo está perdido”, ya que, a pesar de que el panorama no ofrece buenas perspectivas, tenemos la oportunidad de ser protectores/as de la naturaleza y transitar hacia un mejor vivir, pero no podemos hacerlo solos/as, al contrario, debemos co-construir comunidad para cambiar esta realidad en conjunto.

Desde múltiples  estudios  se estima  que  para abordar  integralmente  la  problemática  del cambio  climático   es  fundamental  incorporar  factores  psicológicos  y  sociales  en  el  diseño, implementación   y  evaluación   de  estrategias   de  mitigación   y  adaptación.   Estos  factores resultan  claves  para  incrementar  la  importancia  del  cambio  climático  en  la  agenda  pública, favorecer  un  mayor  involucramiento  ciudadano  y fortalecer  la resiliencia  individual,  social  e institucional,   así  como  el  impacto  de  las  políticas públicas.

Para finalizar es de relevancia para nuestra salud en general pero en particular para nuestra salud mental el contacto con la naturaleza, por eso te solicito que intentes todos los días tomar 30 minutos de sol, acceder a lugares como parques, plazas, playas o campo para que lleguen a tu salud los beneficios del contacto con la naturaleza. Así como promover acciones comunitarias que aporten a la relaciones de las personas con la naturaleza.   Leo tus reflexiones en torno a esta temática, te leo en comentarios.

Bibliografía

Arrué, R. S., & Caviedes, A. M. U. (2017). Contribuciones de la Psicología al abordaje de la dimensión humana del cambio climático en Chile (Primera parte). Interdisciplinaria, 34(1), 91-105.

Berry, H.L., Bowen, K. & Kjellstrom, T. (2009). Climate change and mental health: A causal pathways framework. International Journal of Public Health, 55, 123-132. http://dx.doi.org/10.1007/s00038-009-0112-0.

Berry, H.L., Butler, J.R.A., Burgess, C.P., King, U.G., Tsey, K., Cadet-James, Y.L. & Raphael, B. (2010). Mind, body, spirit: Co-benefits for mental health from climate change adaptation and caring for country in remote Aboriginal Australian communities. New South Wales Pub­lic Health Bulletin, 21(5-6), 139-145.

Calzada, L. V., Pérez, R. R., Leyva, E. R., Carrazana, L. C. A., Espinosa, A. L., Popa, B., & a Doctora, M. P. A. A. (2021) Los factores ambientales como determinantes del estado de salud mental. Revisión Bibliográfica. Environmental factors as determinants of mental health status. Bibliographic review. Disponible: https://ambimed2021.sld.cu/index.php/ambimed/2021/paper/viewFile/827/215. Recuperado:26/03/22

Capaldi, C. A., Dopko, R. L., & Zelenski, J. M. (2014). The relationship between natureconnectednessand happiness: a meta-analysis. Frontiers in Psychology, 5, 976. Disponible: https://doi.org/10.3389/fpsyg.2014.00976. Recuperado 12/03/22

Clayton, S. (2019). Psicología y cambio climático. Papeles del psicólogo, 40(3), 167-173. Recuperado: 12/03/22

Pasca, L., & Aragonés, J.I. (2021). Contacto con la Naturaleza: Favoreciendo la Conectividad con la Naturaleza y el Bienestar. Rev. CES Psico,14(1),100-111. Disponible: file:///C:/Users/Usuario/Downloads/rpsicologia,+08-+5794+-+Contacto+con+la+Naturaleza_+Favoreciendo+la+Conectividad+con+….pdf. Recuperado: 12/03/222

Petrasek, J., Cunsolo W. A., Forda, J.D., Shiwakc, I. & Woodd, M. (2015). Protective factors for mental health and well-being in a changing cli­mate: Perspectives from Inuit youth in Nunatsiavut, Labrador. Social Science & Medicine 141, 133-141.

Organización Mundial de la Salud. Salud ambiental. (Consultado el 12/12/2019.) Disponible en: https://www.who.int/topics/environmental_health/es/.

Valdéz, L. (2018). El cambio climático desde la perspectiva de la psicología ambiental. Acta psicológica peruana, 3(1), 177-202. Disponible: http://revistas.autonoma.edu.pe/index.php/ACPP/article/view/130. Recuperado: 13/03/22

WHO. World Health Organization. (Genova 2003): “Climate Change and Human Health. Risks and Responses”. Protection of the Human Environment. ISBN92 4 156248 X.

Zelenski, JM y Nisbet, EK (2014). Felicidad y sentimiento conectado: el papel distintivo de la relación con la naturaleza. Reinar. Comportamiento _ 46, 3–23. doi: 10.1177/0013916512451901

Publicado por Lia Moreira

Terapeuta especialista den vínculos

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